Alejandro, cuando digo que te quiero no me averguenzo, ni habra nunca nadie que llegue a intimidarme ni a convencerme para que piense lo contrario. Te llevo como un tatuaje. Despliego mi amor por ti como un pavo real extiende su plumaje, si bien con demasiada frecuencia te dedico menos atencion de lo que dura un tiro en la sien. Me parece patetico que el mundo entero considere a una persona paciente y de conducta tranquila como el ciudadano modelico. Aun asi, hay algo que decir sobre la capacidad de explicarse en un tono moderado y tranquilo. Y lo voy a decir: yo soy lo que llaman una chica corta. La razon por la que pase de ser hiperactiva a ser un bloque de cemento se debe a la falta de un cuchillo mejor que llevarme al cuello, digamos, pesada, incordiante, confusa y densa como el cemento. El cemento no contiene ningun otro mineral. Ni siquiera se compone de oro falso. Es un producto estrictamente artificial, una creacion del hombre, y tu me has enseñado que esta bien ser una mujer, y en el mundo de la mujer convencional, te exhibo con orgullo como el anillo que llevo en el dedo y que tampoco contiene ningun otro mineral.
Besos, Pilar.
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